Profecías

LA CONVERSACIÓN CONTINUA DE DIOS

La globalización y los cada vez más numerosos medios de viaje facilitan que los seres queridos vivan lejos. Las relaciones a larga distancia son cada vez más comunes, ya sea entre socios separados por trabajo, un hijo que se muda a otro lugar para estudiar, o los amigos que contraen matrimonio con gente de diferentes ciudades.

No resulta sorprendente, Zoom ha llegado a ser una de las herramientas más populares de Internet. Entre enero y marzo, la compañía californiana logró un aumento de 169% en sus ingresos, a más de US$ 328 millones, y obtuvo beneficios por US$ 27 millones. (Fuente: laclavedeléxito.net.pe)

En lo que respecta a nuestros seres queridos, queremos estar en contacto, más allá de la distancia. Aunque los adventistas del séptimo día creen que la profecía es una “predicción de lo que sucederá en el futuro”,[2] también sabemos que tiene que ver con mucho más: tiene que ver con el profundo deseo divino de estar el contacto con los que ama, es decir, con nosotros.

A lo largo de la historia, Dios usó a los profetas para consolar a sus amados hijos y darles orientación, instrucción y corrección. Cuando perdieron el camino, les envió “profetas para que los hicieran volver a Jehová”.[3] Cuando comenzaron a desesperar, les envió profetas para animarlos.[4] Y cuando necesitaban hablar con alguien, Dios escuchó y respondió mediante sus profetas.[5]

Los profetas de Dios son sus mensajeros, designados para hablar sus palabras.[6] La naturaleza humana tornó imposible que veamos a Dios cara a cara. Pero solo porque tengamos que mantener la distancia no significa que él tiene que permanecer silencioso.

Los adventistas creen que las profecías son la manera que tiene Dios que continuar dialogando con nosotros. Y en último término, es el espíritu de profecía quien da testimonio de Jesús [7], el epítome del mensaje de amor de Dios, de que él habría de morir por nosotros para salvarnos.


  1. http://www.laclavedelexito.net.pe/
  2. www.oxforddictionaries.com
  3. 2 Crónicas 24:19
  4. 2 Crónicas 15:1-8
  5. Libro de Habacuc
  6. Deuteronomio 18:18
  7. Véase Apocalipsis 19:10

Fuente: https://oldwww.adventist.org



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